“En América muchas culturas están entrando en la
Modernidad sin pasar por el libro”
“Ni la familia ni la escuela son lo que eran”
La profesora y escritora Gemma Lluch ha presentado
a Jesús Martín-Barbero uno de los personajes más fascinantes que han
pasado por la 39 Feria del Libro de Valencia. El avulense, que fue
profesor investigador en la Universidad de Valencia y que actualmente
desarrolla su labor de investigación desde Colombia (Universidad de
Bogotá, aunque también trabajo en Cali), ha cerrado el ciclo de
conferencias organizado por l’Associació d’Editors, el AMPA y el CEFIRE
de Valencia para estrechar los lazos entre padres, alumnos,
bibliotecarios y maestros de modo que el esfuerzo conjunto y la
colaboración conduzcan al estímulo de la lectura y a la orientación de
los nuevos lectores desde la más tierna niñez.
Martín-Barbero, que fue 35 años profesor, ha
comenzado por desmitificar la supuesta equivalencia entre alfabetismo y
cultura. “Hay analfabetos que poseen una cultura maravillosa llena de
finura y sutileza, como la que yo me encontré entre los campesinos de
Ávila, que tenían un vocabulario muy extenso para designar cosas,
sabores, colores aunque luego no podía escribir una carta al hijo que
estaba cumpliendo el servicio militar”.
Partiendo de esta premisa y teniendo a la vista la
realidad de Iberoamérica, Martín-Barbero efectúa una crítica radical al
libro “como tótem que nos va a salvar”. Para Martín-Barbero el libro ya
no es el eje de las culturas pero si el instrumento privilegiado en la
encrucijada entre culturas. “Mayorías inmensas en América están
entrando en la Modernidad sin pasar por el libro: entran directamente en
el hipertexto, en Internet. Este – ha añadido el conferenciante –
es uno de los hechos más revolucionarios en el devenir de todo un
Continente”.
Las mayores desigualdades entre pobres y ricos no
se dan en Estados Unidos, como suele decir el tópico, sino en Brasil. La
realidad de grandes áreas de población para quienes el libro es un lujo
fuera de su alcance nada tiene que ver con las excusas o las quejas de
quienes desde la opulenta Europa dicen que el libro es caro para no leer.
La cultura escrita – Martín-Barbero ha citado el libro de Ángel Rama
La ciudad letrada – “antes y después de la Independencia sirvió
para segregar a inmensas capas de la población tanto como para apuntalar
el dominio de la minoría ilustrada. Cuando yo llegué a Colombia muchos
habitantes de las ciudades creían en cualquier cosa escrita por el hecho
de que venía escrita”.
Martín-Barbero trabajo con Armand Matelart en el
Chile de Allende. Al producirse el golpe de Pinochet se refugió en la
embajada de Francia y eso le salvó la vida. Personajes como Joan Manuel
Treserres, el conseller de cultura de Cataluña, o Josep Lluís G. Mompart,
el decano de Periodismo en la Universidad de Valencia se reconocen
discípulos de este comunicólogo que sigue viendo el libro como factor de
contacto entre culturas en conflicto: “Hay conflicto entre culturas
en España y lo hay en Iberoamérica. Eso no es malo: lo que no tiene
conflicto sólo posee unos milímetros de profundidad”. Es por eso que
Martín-Barbero sigue pilotando programas de estímulo de la lectura que
involucran a los principales países de Iberoamérica.

Critica de la escuela y la familia
La critica del conferenciante a escuela y familia
reviste tonos irónicos y deja poco espacio a las visiones idílicas:
“Ni la escuela es lo que era ni la familia – los diversos tipos de
familia de conocimos pues no había una sola como pretenden ciertas
visiones monoteístas – volverá a ser lo que era. La vieja escuela
pública capacitaba perfectamente para leer y escribir. En la vieja
familia el proyecto vital de la mujer se sometía al del marido, incluso
entre universitarios. Ahora la mujer reclama su tiempo, su espacio y su
lugar social y la educación se confía a la escuela. Por eso muchos
padres al ver la escuela pública llena de negritos, indios y gente rara,
se llevan a los críos a los centros privados. Ya pasó en Inglaterra
donde los padre luteranos se llevaban a los niños a escuelas privadas
católicas con tal de que no se mezclaran con hindúes y pakis”.
Martín-Barbero ha sido colaborador de la UNESCO, de
la Universidad libre de Berlín y de la Universidad de Stanford, entre
otros centros de todo el mundo.
Martin Barbero ha seguido
hablando del tema anunciado en el programa: “Llegir llibres, llegir
pantalles” para dar las claves que destierren el mito de que leer
libros es simplemente leer literatura. La literatura del siglo XXI se
diversifica y pasa de los libros a la televisión y la pantalla del
ordenador. Nuevos códigos, nuevos lectores, nuevos formatos que hacen
que padres y docentes contemplen a veces con recelo los cambios que las
tecnologías nos ofrecen. De hecho las nuevas campañas de lectura
desarrolladas en el mundo hablan de leer y escribir todo tipo de
formatos y todo tipo de textos. Buscan un lector plural que pueda elegir
dónde, cómo y qué leer sin valoraciones basadas más en prejuicios que en
razones de peso.