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Considerado un género menor o casi una
debilidad en un país mucho más inclinado a los vitriólicos sarcasmos de
Quevedo que a las humanas sonrisas de Cervantes, La Fira del Llibre de
València celebra mañana sábado a las doce y media una mesa redonda sobre
la ironía y el humor en la literatura.
En esta mesa redonda intervendrán Mercedes
Abad, Muñoz Avia, Antonio Orejudo y Tonino. Una característica común a
varias de las obras publicadas últimamente por estos autores es la idea –
tan querida por el humor y por la filosofía bien humorada – de que hay
locos tristes y locos felices, que un poco de locura es tan saludable como
un poco de poesía y que el intento de mantener una salud y un equilibrio a
prueba de bombas solo lleva a ser el muerto más sano del cementerio.
El moderador de este encuentro – el
humorista y articulista Tonino – ya le dio a su primer libro la forma de
un manual de autoayuda. Esta puede ser la tónica lo mismo del libro de
Rodríguez Avia Psiquiatras, psicólogos y otros enfermos que de la obra de
Mercedes Abad El vecino de abajo donde además se caricaturizan los
artificios que a menudos sostienen ciertas amistades. Mercedes Abad ya
optó por el estilo breve y ágil desde su obra ganadora del premio La
Sonrisa Vertical, Ligeros libertinajes sabáticos. Rodrigo Muñoz Avia
también es considerado autor de una prosa de “fácil digestión” lo que no
significa descuidada pues crítica y lectores lo consideran una de las más
interesantes revelaciones del último decenio.
Muñoz Avia ha publicado más recientemente
Vidas terrestres una especie de Short cuts, de relatos cruzados sobre la
dictadura de lo cotidiano con grandes dosis de hilaridad más que una
novela unitaria
Antonio Orejudo reeditó Fabulosas
narraciones por historias uno de los libros más atrevidos que jamás haya
alumbrado nuestro país sobre el culto a las vacas sagradas de la
literatura y la cultura españolas: de Azorín a Juan Ramón Jiménez y de
García Lorca a José Moreno Villa. Irreverencia, humor macabro y una cierta
ferocidad para describir la supuesta edad de plata de la Generación del 27
como el producto de una conspiración de ciertas proporciones. Son
memorables algunas de sus caricaturas de Ortega y Gasset
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